jueves, 30 de junio de 2016

LOS SILENCIOS... CREATIVOS, FRUITIVOS Y ELOCUENTES

La reflexión que les comparto es mi respuesta a una sugerencia hecha por una persona dialogante-silenciosa.

Existen muchos tipos de silencios por igual positivos que negativos y hasta nefastos pero, como lo malo nos suele saltar a la cara hasta casi asfixiarnos con sus secuelas nauseabundas, me voy a fijar en los 3 adjetivos con que los he calificado para, de alguna manera, liberarnos de cuanto malo pueden tener los silencios  y lo voy a hacer a través de aportes gráficos, por la elocuencia que las imágenes añaden a los discursos.


Voy a esbozar  6 tópicos en el análisis de  los 3 tipos de silencios, para mutua reflexión y posterior diálogo: -La esencia de los  silencios; -Los silencios son expresión de sabiduría en las personas adultas; - Los silencios son el resultado de trabajo eficiente interno y externo; -Los silencios son métodos eficientes para conseguir objetivos sin herir a los demás; -Los silencios al servicio de la salud política (vs. patologías políticas = mentiras políticas); -El silencio místico, herramienta útil en la restauración de los 3 tipos de silencio.

La esencia de los silencios está en el mundo interior y su objetivo es la PAZ; la paz hay que crearla, para poderla disfrutar y así la paz hablará por sí misma y será elocuentemente convincente de su bondad.
Sin duda que el medio físico y social, que nos rodea,  influyen en nuestro estado de ánimo porque el silencio entra o es rechazado por medio de nuestros 6 sistemas sensoriales pero, educándolos a través del dominio de nuestra mente, recogiendo nuestra mente (dicen todos los ascetas de todas las concepciones filosóficas), en medio del mayor bullicio, nuestro espíritu y nuestra alma estarán en PAZ, hasta en circunstancias torturadoras.
¿Cómo se alcanza la paz silenciosa?  Con el control constante de la mente para programar los siguientes objetivos a lograr (a favor nuestro y de quienes nos rodean = honestidad) y diseñando las estrategias que, teóricamente, nos permitirán alcanzarlos; e.d. no dejando a la mente divagar, sino dominándola constantemente para, en todo momento, intentar lograr ser eficientemente honestos.
Se puede argumentar que con este método también se perpetran las mayores atrocidades... y es verdad pero eso no es crear paz silenciosa sino desarrollar todos los ruidos destructores. La clave para hacer de los silencios un instrumento de paz y no de perturbación es guiar nuestra mente por la honestidad.

Los silencios, en consecuencia, son la expresión de sabiduría de las personas adultas;  No podemos esperar que los niños tengan silencio en su mente ni en su actuar.  Sus mentes están ensimismadas (= centradas en sí mismas) y su acción es espontánea, sin filtro, sin honestidad porque el objetivo de sus vidas es uno sólo: cada uno de ellos, sólo ellos y por eso hacen ruido constantemente porque "el que no llora, no mama", solemos decir y si no es así algo malo les está sucediendo. El ruido es específico de las mentes infantiles ("infalere"- infante = el que no habla). Hermosa paradoja ¿verdad? No hablará, pero sabrá hacer ruido.

Por lo dichos, cuando los adolescentes y adultos tienen como razón de su actuar  "sólo el propio beneficio, la propia conveniencia, el propio juicio...  (= cero honestidad)"  se habrán reducido a niños sin dirección ni sentido y generarán ruido, disarmonía, violencia, destrucción de la PAZ.  No importa si el argumento para hacer disarmonías -sin control ni consenso- son celebraciones o reivincidaciones, etc. serán siempre expresiones des-honestas, expresiones infantiles (porque al parecer no tienen otra forma de hablar creativamente) y, prueba de ello es que, en tales circunstancias, rara vez dejan de producir daños al medio ambiente, a las escalas etológicas, a la salud social o a la convivencia = guerras.

 Los silencios son el resultado de trabajo eficiente, interno y exterior y su objetivo es la PRODUCTIVIDAD. El silencio por el silencio en sí mismo es un síndrome de varias patologías (en la inteligencia, en el lenguaje, de pereza mental, de deficiencias de aprendizaje, de psicoticidad, de depresión, de trastorno post-traumático y de un largo etc.) y la clave para distinguir la calidad del silencio es LA PRODUCTIVIDAD, vale decir, si del silencio se deriva, o no, beneficio para nosotros y para quienes nos rodean (= honestidad)

La productividad está condicionada por factores externos, sin duda, tanto como por la acción de nuestra inteligencia y de nuestra voluntad para guiarnos constantemente en nuestro pensar, en nuestro planificar y en nuestro ejecutar  por los objetivos que nos proponemos alcanzar guiados por la honestidad.  Cualquier otra forma de proceder en nuestro pensamiento, en nuestra planificación o en la ejecución... será ruido y perturbación del silencio productivo de PAZ.  Dicho de otra manera... con nosotros mismos y en la relación interpersonal (en nuestras familias, en la ejecución laboral, en los desplazamientos, etc.) nos hemos de educar para concentrarnos subjetivamente, de manera tal que siempre pensemos en qué debemos alcanzar que sea bueno, bello y veraz para nosotros y para los otros, porque de no lograrlo produciremos ruido en nuestra mente, violencia en el ánimo de los demás y estado de "violencia, guerra, destrucción y muertes físicas o mentales".

Sólo de esta manera... los silencios serán métodos eficientes para conseguir objetivos sin herir a los demás.
A estas alturas de nuestro discurso-dialogante es bastante claro que el silencio es mucho más que la carencia de ruidos registrables en decibelios porque si el silencio no está en nuestra mente para lograr ser eficientes en lo que nos proponemos alcanzar, con honestidad, solo produciremos ruidos, inclusive cuando pedimos que los demás no hagan bulla o cuando queremos calmar el ánimo de los demás y pronto será imposible no registrar decibelios irritantes, anunciadores de mayor confusión y conflicto.

¿ Quiero decir con esto que sin auto-dominio en la expresión de nuestro carácter  y sin el auto-control de nuestras emociones -aun en el caso de la mayor soledad- no tendremos silencio PRODUCTIVO DE PAZ ?  SÍ, "porque de nuestra boca salen los malos pensamientos, los homicidios, los adulterios,  los robos, los falsos testimonios y las injurias" (sentencia evangélica Mt 15) es decir todo lo que genera ruido y, con él, casi todas las formas de muerte.

Cuan importante son el método pedagógico de Montessori para enseñar a los niños el valor del silencio con los "rincones" de tareas y de silencio y los "centros de interés" de Decroly para desarrollar tareas por objetivos.  Las nuevas tecnologías de la electrónica al servicio del adiestramiento de "fortalezas y oportunidades" (competitividad) de los individuos y de los colectivos, son magníficos instrumentos para ese fin, pero exponen y condicionan las mentes de los niños (y de los adultos, también) a perder la visión del valor individual y del valor del silencio (silencio mental, silencio de apetencias, silencio de necesidades creadas) indispensable para no incurrir en las mismos síndromes psico-patológicos que mencioné líneas arriba pero con expresiones de obsesividad impulsivo-compulsiva.

El uso de las nuevas tecnologías de comunicación SÍ NOS FACILITAN  poner los silencios al servicio de la salud política (vs. patologías políticas = mentiras políticas)


El silencio guiado por la honestidad al servicio de la PAZ PRODUCTIVA, nos exigirá expresarnos para ser políticos activos y, consiguientemente, adultos comprometidos a favor de la verdad, la justicia y el amor en los ámbitos familiar, laboral, social (civil y religiosa) y ciudadana, porque en cada una de estas cuatro expresiones de nuestra vida nos manifestamos políticamente.


El silencio no tiene fin en sí mismo porque debe ser un instrumento al servicio de la consecución de objetivos honestos y frente a objetivo-s político-s el silencio ha de transformarse en elocuencia denunciadora y participativa por lo que podríamos definir al silencio como "la habilidad para hablar cuando sea necesario hacerlo y de no hablar -mental o verbalmente- cuando al hacerlo destruyamos la verdad, la justicia o el amor" nuestro o de los demás .


El silencio místico, herramienta útil en la restauración de los 3 tipos de silencio.
La persona humana es la resultante de lo que cree + lo que crea + lo que la valoran quienes conviven con ella y, esta tríada da origen a un sin fin de interrogantes, desasosiegos y conflictos que tienen como común denominador la duda existencial sobre... el misterio (dimensión mística) de ¿quién soy, quién quiero ser, quién puedo ser?

La solución a la duda existencial es sólo posible desde la vivencia mística como luz y referente de seguridad para que, lo que creemos, creamos y nos valoran se sostenga en pro de  LA PAZ CREATIVA, DE LA VERDAD FRUITIVA Y DE RAZONAMIENTOS ELOCUENTES.

Esto sólo será posible afirmando la FE en nuestro valor de personas humanas, entre personas humanas y para las personas humanas, y el precio de nuestra fe será el silencio místico ante el misterio del otro. 


La razón que justifica la necesidad de la FE es que no se puede ser persona humana -de manera saludable- sin vivencia mística (con o sin manifestación religiosa)





 





 



jueves, 23 de junio de 2016

EL RETO DE SER PERSONA HUMANA, ENTRE SÓLO SERES HUMANOS - 4

Definida la persona humana como “el ser que,  socialmente: vive, se expresa y trasciende, con consciencia libre, actuar honesto y transcender místico”, ¿Cómo se constituyen estas tres variables?

Los 3 componentes del Trascender Místico:

La vivencia mística = mistérica en nuestro ser, expresarnos y actuar… es dimensión constitutiva de nuestro ser como personas, pero se nos da “como potencia de ser” porque no siendo necesaria para la existencia biológica y tampoco para la vivencia social es la manera por la que podemos superar, perfeccionar y trascender la existencia biológica y la existencia social.
La vivencia mística puede alcanzarse en 3 grados o niveles: suficiente, elevado y eminente, pero sin ella, en alguno de estos niveles, no es posible la Consciencia Libre ni el Actuar Honesto en plenitud y así no podremos vivir como persona entre personas.
 
Debe, en consecuencia, educarse, desarrollarse y reorientarse constantemente durante la vida y precisamos, para ello, de la vivencia de 3 verbos-(acciones): Admirar… estéticamente; Expresarnos… bellamente y, Gozar… misteriosamente de toda expresión de libertad y de todo actuar recto.

Todo cuanto nos rodea y todos los que nos rodean tienen dimensiones dignas de ser admiradas y, por ende, de ser disfrutadas.  Cuando los acontecimientos y personas nos facilitan la vida es fácil percatarnos de su valor, pero si se trata de acontecimientos o personas que nos lo dificultan se nos hace penoso admirarlas y más aún disfrutarlas.
Esta situación, espontáneamente, nos cuesta aceptarla y, sin embargo la historia nos muestra que, ante los cataclismos más duros de la naturaleza y las desgracias inhumanas más execrables ocasionadas por individuos humanos, ha habido quienes se han constituido en íconos de la restauración de tales situaciones y quienes han expresado poesía y música de la más elevada calidad para que tales limitaciones históricas no se pierdan entre las páginas del tiempo.
Estas personas nos enseñan que la admiración estética es siempre posible pero demanda de nosotros virtud = esfuerzo para hacer el bien, siempre, y devolver bien por mal a todas las expresiones de la naturaleza cósmica, biológica, social e histórica. Y así, la ley del Talión será superada, por la ley del amor fruitivo de personas libres y honestas, porque con el "ojo por ojo" pronto quedaremos, todos... tuertos

Cuando lo anteriormente expresado es un hábito que acompaña la consecución de los objetivos que apetecemos en nuestras vidas… saldrán de nuestros labios las palabras guiadas por la belleza inherente a la  honestidad; de nuestra voluntad las acciones guiadas por la consecución de la verdad subjetiva y con la admiración de la verdad del diferente porque admiraremos su belleza y, de nuestra facultad de unión entre humanos, surgirá la tolerancia ante lo dispar, que casi siempre es relativo o intrascendente.

El segundo verbo de la trascendencia mística “expresarnos bellamente lo ejercitamos espontánea y fruitivamente cuando nos enamoramos, y con ello se pone de manifiesto la dimensión potencial de vivencia mística en nuestro tejido emocional; es la base que nos permite afirmar, como real, que manifestarnos con belleza-s en lo cognitivo-racional y en los relacional-volitivo  es posible en todas las vicisitudes positivas o traumáticas.
Para que lo dicho sea real necesitamos educarnos y educar en la experiencia del éxtasis ante lo bueno, lo bello y lo verdadero de todo cuanto nos rodea. 
Este proceso educativo nos inmunizará contra la “displasia paranoide” (crecimiento anormal de la sensación de riesgo) y contra la obsesividad-compulsivo-posesiva de la competitividad,  inhumana, tan de moda en el lenguaje y en la praxis de las pedagogías del siglo XXI, como igualmente aniquiladora de la visión trascendente de cuanto pensamos y hacemos.

Y, por último, el tercer verbo de la trascendencia mística, “gozar de toda expresión de libertad y actuar recto” nos predispondrá intelectualmente para mantenernos libres de prejuicios, al mismo tiempo que críticamente activos para discernir -personal y comunitariamente-  los contenidos de verdad, bondad y belleza de toda información, que habrá de llevarnos siempre a expresar nuestra criticidad-adulta con la ejercitación de los 3 verbos que la crítica adulta engloba: -denunciar, anunciar y comprometernos- para alcanzar los objetivos que buscamos en beneficio propio por igual que en beneficio de los demás.

Esto nos exige educarnos y educar en la valoración de los aportes de los demás, de las expresiones de los diferentes y del pensamiento de los otros; nos exige abandonar los espacios de seguridad adquiridos y disponer nuestra mente y nuestra voluntad para acoger lo que de bueno y recto tengan los otros y para aportar a los demás lo que con rectitud hemos construido.
Este proceso educativo tiene dos condicionantes fundamentales: la aceptación inevitable de la soledad-creativa en nuestras vidas y, el aprendizaje del silencio físico y emocional que nos permitirá desarrollar la virtud = fuerza… de la esperanza, del saber aceptar los límites y de esperar a los demás.  De otra manera nos esclavizarán nuestras apetencias posesivas y nunca seremos libres = nunca seremos personas humanas.

La razón de ser de estas necesidades estriba en 2 dimensiones ineludibles de nuestro existir: - la dependencia social y - la contingencia temporal de todo lo que nos rodea. 

Las prisas, se suele decir, no suelen ser buenas consejeras pero, esto, difícilmente se acepta hoy, porque las nuevas tecnologías nos empujan a apetecer todo, ya, porque todo es efímero.




Razón de más para poder afirmar que SIN VIDA MÍSTICA, EN EL SIGLO XXI, NO SE PUEDE SER PERSONA HUMANA, sólo alcanzaremos a ser seres humanos.

EL RETO DE SER PERSONA HUMANA, ENTRE SÓLO SERES HUMANOS - 3

Definida la persona humana como “el ser que,  socialmente: vive, se expresa y trasciende, con consciencia libre, actuar honesto y transcender místico”, ¿Cómo se constituyen estas tres variables?

Los 3 componentes del Actuar Honesto:  Anteriormente he definido el concepto de honestidad con sus dos dimensiones (ética y mística) que es mayor y más perfecta que la veracidad: “ser eficientes en el logro de los objetivos que por igual nos beneficien a nosotros como a quienes nos rodean”.

Actuar honestamente es acción dinámica… participativa y, consiguientemente, social, comunitaria y abierta a la crítica de la metodología científica de la que no debemos olvidar el criterio de falsabilidad = perfectibilidad, que el método científico tiene. 
El actuar honesto de la persona ha de ser siempre cambiante hacia la verdad, bondad y belleza. De cualquier otro modo no habrá honestidad y con ello se negará, en forma real, la personeidad humana en el actuar para afirmar al ser humano = máximo depredador.

Para ser honestos-as precisamos de la vivencia de 3 verbos-(acciones): Respetar… las naturalezas; Usufructuar… equitativamente los bienes; Ejercitar la creatividad… veraz y místicamente.
Como en el caso de la Consciencia Libre, la ejercitación de las 3 acciones exige autocontrol que deberemos aprender educativamente… mediante la perseverante y libre-aprehensión de estrategias de auto-registro de nuestro  actuar, que abarque la acción de cada uno de los 3 verbos; y “si esto no lo aprendió Juanito-a, tendrá que aprenderlo Juanote-a”.

 Si estamos hablando de una acción mancomunada para la fruición mancomunada habremos de comenzar por respetar todas las formas que la-s naturaleza-s… cósmica, ecológica, etológica, étnica y socio-política-religiosa… nos condiciona a tomar en cuenta porque somos “un individuo más” en todas estas formas de naturaleza y no dueños de todo.  De este respeto habrán de derivarse 2 acciones: - la creatividad transformadora de todas ellas para el beneficio común, - y paciente, tanto como dinámica, espera, para que quienes forman parte de esas naturalezas validen positivamente nuestro aporte creativo. 

De cualquier otro modo seremos opresores de la verdad y de la libertad de los demás y nunca alcanzaremos a ser honestos.  Claro y lamentable  ejemplo de esta falta de honestidad son todas la guerras armamentísticas, socio-económico-políticas (por igual civiles que religiosas) y familiares.  Todas ellas destruyen las naturalezas porque lo que primero matamos es la verdad, sin la cual no podemos hablar de honestidad.

Ahora bien, la fruición mancomunada de nuestro actuar no pude pretenderse que sea cuantitativamente igual, porque en ninguna de las naturalezas se expresa la igualdad cuantitativa.  La fruición, pues, debiendo llegar a todos habrá de ser equitativa y proporcional a la participación activa de cada uno de los integrantes de la acción creativa-ejecutora. 

Esto sólo puede llevarse a cabo, de manera saludable, asumiendo la autoridad colegiada de cuantos han participado de la creatividad-ejecutora de los bienes, como el elemento dirimente de la proporcionalidad en la acción y en el usufructo de los mismos; la autoridad jerárquica sólo deberá actuar como elemento dirimente en caso excepcional, de controversia irreversible entre los protagonistas defensores de las naturalezas y, en tal caso, por sólo el tiempo pactado por la autoridad colegiada para probar la bondad del reparto fruitivo.

Resulta evidente, porque estamos condicionados por la evolución neurológica, que la variable fruitiva despierta, en todas las naturalezas, la apetencia posesiva. Solamente la educación podrá hacer de ella una fuerza = virtud constructiva, cuyo precio a pagar para poseerla, es siempre, la capacidad de esperar, silenciar, y posponer nuestras apetencias a favor de los otros individuos, en la medida en que estos acepten el criterio…“no sin mí”

A estas alturas del análisis de la honestidad como la segunda variable de la personeidad humana, no se nos oculta que por su complejidad, que supera toda manifestación de espontaneidad, sólo será posible asumirla mediante la creatividad veraz y mística.
- Creatividad veraz porque, si no, las apetencias de fruició que son del todo legítimas por condicionamiento neurológico y por la valoración de nuestro actuar intelectivo-intencional-social, despertarán en nosotros el miedo a ser objeto de desvalorización o de exclusión en la participación de los bienes y, se desencadenarán reactivamente 2 conductas mentirosas: - retacear nuestra acción creativa, comparándonos con la que aportan los demás y - sobrevalorar el resultado de nuestro aporte creativo para tener mayor participación en el reparto proporcional.
- Creatividad mística porque sin visión trascendente de las distintas naturalezas, incluyendo la nuestra, nos veremos impulsados hacia una actitud competitiva- paranoide de posesión, porque sólo existirá lo temporal en nuestras mentes donde la verdad y la vida sólo tendrán valor de oportunidad.


Sin creatividad veraz y mística estaremos privados de libertad y sólo obedeceremos al seudo-instinto posesivo al servicio de sobrevivir a cualquier precio = al precio de las debilidades de los demás.

domingo, 19 de junio de 2016

EL RETO DE SER PERSONA HUMANA, ENTRE SÓLO SERES HUMANOS - 2


Definida la persona humana como “el ser que,  socialmente: vive, se expresa y trasciende, con consciencia libre, actuar honesto y transcender místico”, ¿cómo se constituyen estas tres variables?

Cada una de ellas tienen tres indicadores básicos que describiré porque, creo, son de gran importancia para el proceso de auto-educación-permanente, y otros complementarios de acuerdo a la cultura de que formamos parte y que, por ser culturales, no se pueden analizar de manera genérica.

Los 3 componentes de la Consciencia Libre...Se definen por la vivencia de 3 verbos-(acciones): Pensar… verazmente,  Desear… no posesivamente y  Criticar… comprometidamente

Las 3 acciones exigen autocontrol que deberemos aprender educativamente… mediante la perseverante y libre-aprehensión de estrategias de auto-registro de nuestro  actuar, que abarque la acción de cada uno de los 3 verbos… para tener “control y autocontrol de las necesidades primarias y de las necesidades creadas.
Este proceso educativo ha de comenzar desde la infancia, aprendiendo a aceptar fruitiva y gozosamente los límites, y culminar en la adolescencia, asumiendo los riesgos de la creatividad y de la ejercitación de iniciativas, supervisadas.
¿Y qué pasa si estos aprendizajes no han formado parte de nuestra experiencia y somos adultos?  Pues que lo que no aprendió Juanito-a, tendrá que aprenderlo Juanote-a.

Ser veraz es, ciertamente, expresar lo que uno cree ser cierto pero para llegar a ese convencimiento de certeza se necesita, antes, pensar rectamente y, después, no permitirnos dudar de lo que hemos considerado ser los objetivos rectos de nuestra vida.

Si ante cualquier experiencia emocional, nos permitimos dudar de los objetivos de nuestra vida y calcular el costo-beneficio de la oportunidad que la emoción pone a nuestro alcance… entonces, irremisiblemente caeremos en la tentación de no pensar verazmente y auto-engañarnos porque “la tentación es una duda alimentada”, y nuestro pensamiento se verá perturbado por la mentira.
Habremos comenzado a dejar de ser libres.

Alimentar la duda (la tentación) tiene como estímulo algún tipo de afán posesivo (afectivo, sexual, económico, socio-profesional, religioso, etc.) porque con el poseer, filogenéticamente = inconscientemente, tratamos de “asegurar no morir”, pero esta apetencia encubre una trampa porque si no tenemos origen en nosotros mismos sino en un contexto social, la apetencia, para ser saludable, no tendrá que perjudicar a otros y, si eso es inevitable porque por justicia-distributiva igualmente nos corresponde como corresponde a otros-as, habremos de regirnos por el criterio de “orden en la justicia”.  De cualquier otro modo el deseo o imposición posesiva se habrá transformado en “mentira-homicida”. La historia está plagada de estas experiencias (en la relación interpersonal, de parejas, socio-políticas, deportivas, guerras civiles y religiosas) porque no deseamos vivir ordenadamente sino poseer arbitrariamente y a eso llamamos libertad y, al hacerlo así, mentimos.

Lo dicho hasta aquí se complementa con la tercera acción: la crítica comprometida que nos permitirá replantearnos qué de lo nuevo que cuestiona o motiva emocionalmente nuestra existencia es válido.  La verdad vivida para ser libres exige de nosotros 2 condiciones: - crecimiento constante con la consiguientemente renovación positiva y  creciente de nuestros objetivos de vida - y  que esté socialmente comprometida a ser eficiente para nosotros y para los próximos (que hoy, con el alcance tecnológico, son casi todos). 
Cuando así pensemos, apetezcamos y obremos estaremos siendo honestos. 
La veracidad está al servicio de la honestidad (y, siendo necesaria, es menos que ésta) que consiste en “ser eficientes en el logro de los objetivos que por igual nos beneficien a nosotros como a quienes nos rodean”.

La honestidad, por lo dicho, tiene dos exigencias: el juicio autocrítico = juicio ético para crecer individualmente y el juicio crítico-adulto = juicio místico para crecer socialmente  Éste nos exige denunciar, anunciar y comprometernos para cambiar las situaciones sociales de injusticia; de otro modo no podremos ser libres. 


(continúa)

EL RETO DE SER PERSONA HUMANA, ENTRE SÓLO SERES HUMANOS - 1

Les comparto una de las preocupaciones que más ocupan mi mente, con dolor intelectual, al contemplar la historia que compartimos a través de los medios poderosos de comunicación. Por lo extenso del tema se lo ofrezco en 4 partes y espero ser complementado por Uds. desde el diálogo.

Muchas veces he compartido con todos Uds. la diferencia que hago conceptualmente, operativamente y socio-históricamente entre SERES HUMANOS  Y  PERSONAS HUMANAS, por lo que estos conceptos  no los repetiré en el post que les comparto ahora. 

Como referentes ideológicos que deseo usar para que nos sirvan a todos de marco de referencia, en este dialogar sobre cómo ser personas humanas, les ofrezco a:

-      Inmanuel Kant: “En compensación por las muchas penalidades de la vida, el cielo ha dado a los hombres tres cosas: la esperanza, el sueño y la risa”

-      Joseph Ratzinger (luego Benedicto XVI): “Aun por encima del papa, como expresión de lo vinculante de la autoridad eclesiástica, se halla la propia conciencia a la que hay que obedecer la primera, si fuera necesario, incluso en contra de lo que diga la autoridad eclesiástica”

-      Mahatma Gandhi: “La oración es la llave de la mañana y el cerrojo de la noche”

 De la conjunción de estos tres referentes iconográficos, defino a la persona humana como “el ser que,  socialmente: vive, se expresa y se trasciende, con consciencia libre, actuar honesto y transcender místico

Estas tres variables de la persona humana las he mencionado anteriormente en distintos post-s y ahora deseo compartir con Uds. un análisis algo más profundo pero, antes de comenzar el análisis, deseo exponer claramente los 3 riesgos a que nos exponemos cuando asumimos la vivencia de la “personeidad humana”, las dificultades que tendremos que sortear cuando deseamos ejercer la labor educadora de nuestros hijos en esta dirección y los rechazos o la indiferencia de que seremos objeto cuando pretendamos ofrecer esta manera de vivencia a otros individuos:
 
1.- Quien, al final de la jornada, carezca de alguna de estas tres variables sólo alcanzará a ser, en el mejor de los casos, ser humano con muchos valores, sin duda, pero no persona humana porque la vida nos permite nacer como  seres humanos con la obligación de llegar a ser personas humanas; el ser persona humana no se nos da gratis.

2.- Estas tres variables interactúan una en la otra cuando se viven con consciencia volitiva; es decir, que cuando los individuos se esfuerzan conscientemente por vivir, de manera proporcional a su edad y circunstancias socio-educativas, de acuerdo con ellas… una con la otra se facilitan la vivencia y la constante de dicha interacción es siempre la dimensión mística porque es la de último y más importante desarrollo en nuestra evolución neurológica. Es como el hilo conductor que une a las tres variables para la consecución del objetivo: construirnos como personas

3.- Por último, también es cierto que guiarse por estos criterios nos implicará estar en disposición de chocar contra la espontaneidad de nuestro carácter -en lo personal-, chocar contra la inercia histórico-biológica de la concepción cientificista -en lo cultural - y chocar contra la praxis político-social -en la orientación economicista y hedonista- de nuestro momento histórico.

Es por consiguiente tarea ingente, casi heroica, y esto explica por qué son contados los individuos que aceptan este enfoque como reto de vida. 

Creo, a pesar de exponernos a ser excluidos por ser minoría, que vale la pena esforzarnos en vivir de esta manera porque nos constituiremos, pre-conscientemente, en levadura de la masa que, por ser humana, tiene filogenéticamente  impresa la obligación evolutiva de llegar a ser sociedad de personas, entre personas humanas.

Pero no olvidemos que la levadura desaparece de nuestros sentidos y, por eso, la transformación de la sociedad humana en sociedad de personas humanas ,que anhelamos, no la veremos y tendremos que esperarla porque será la resultante de la multiplicación de tres factores:  fe en la potencia filogenético-germinal del ser humano, esperanza en el tiempo-histórico (que superará el nuestro) y vida mística de la levadura que conjuntará la fe virtuosa con la esperanza activa del ser humano.

(continúa)



  

jueves, 2 de junio de 2016

LA CONTINUIDAD EN LA RELACION DE PAREJA CON DOLOR O CON SUFRIMIENTO... ¿ES SIGNO DE VIRTUD, DE AMOR O DE SADO-MASOQUISMO?

Tres conceptos en dinámica interactiva (vida virtuosa en pareja; dolor y/o sufrimiento y, amor y/o sado-masoquismo)  alrededor de un foco-intencional: la vida saludable en pareja. Se diría, a priori que amor y virtud son correlativos, que se implican el uno en el otro y... no es así necesariamente. 
- La virtud = fuerza o esfuerzo, puede encubrir nuestra egotización (buscarnos sólo, a nosotros mismos obsesivamente, predominantemente) porque no podemos tolerar en nuestras vidas el "fracaso social, amoroso, profesional, etc." 
- El amor es, como he definido en post-s anteriormente " el vínculo intelectivo-volitivo-libre que une a las personas para alcanzar la plenitud de su ser de personas, en la perfección de lo posible".
- La virtud y la vida virtuosa pueden conducir al amor o a la egotización y, en consecuencia, hacer de lo bueno y necesario algo patológico e inclusive perverso, por lo que hemos de estar en alerta para "no borrar con el codo lo que escribimos con la mano".
- El amor requiere siempre de la virtud y de la vida virtuosa y, porque incluye necesariamente la interacción de las personas involucradas en el vínculo, genera siempre, en acto o en proceso, vida saludable y elimina siempre la relación patológica sado-masoquista. 

Hechas estas aclaraciones diferenciadoras entre virtud, amor, egotización, vida saludable o patológica podemos reiterar la pregunta de inicio LA CONTINUIDAD EN LA  RELACIÓN DE PAREJA CON DOLOR O CON SUFRIMIENTO... ¿ES SIGNO DE VIRTUD, DE  AMOR O DE SADO-MASOQUISMO?

La respuesta a este interrogante es fácil de descubrir en el enunciado inicial (...dolor y/o sufrimiento y, amor y/o sado-masoquismo). En el orden de las dos duplas conceptuales, vemos que... dolor y amor se corresponden como también lo hacen sufrimiento y sado-masoquismo
  • El amor -adulto y maduro- = "tu eres antes que yo, más que yo y superior a mi, pero no sin mi" siempre es doloroso porque nos exige post-poner (posponer = poner después de...) nuestro interés personal de crecer y desarrollar nuestra libertad ante la necesidad que tiene el-a otro-a de hacerlo o porque conviene hacerlo dentro de la dinámica interactiva de prioridad alternativa (conveniencia coyuntural de apoyar al-a otro-a de carácter profesional, económica, salud, intelectual, política etc.) Y es doloroso por partida doble es decir... o porque hemos de renunciar a nuestra prioridad o porque hemos de recordar -y no ceder- al otro-a porque... "no es sin mi".
El amor -adulto y maduro- en pareja, nos exigirá vida virtuosa con dos bases de acción:
- el diálogo continuo, objetivo y periódicamente-evaluativo de toda nuestra vida, en el que hemos de incluir nuestras historias y nuestros caracteres.
- la renovación de nuestro compromiso de ayudar al-a otro-a "para alcanzar la plenitud de su ser de persona, en la perfección de lo posible".

El amor, así entendido, es un trabajo continuo muy lejos de las vivencias emocional-eróticas (siendo como son necesarias, pero no suficientes y que deben continuar expresándose en formas nuevas) de los inicios de nuestra mutua atracción y que irá cambiando porque somos vida = cambio.  Las vivencias del amor emocional-erótico nos pronostica "paz efímera", es decir, "paz dulce por mientras duren las circunstancias fruitivas de la experiencia erótico-genital; casi... paz adolescente (adolescente = que adolece, que le falta... adultez-realista, autónoma y productiva).  Las vivencias del amor  adulto y maduro nos pronostica "paz diferente" a la que nos ofrece el mundo de la publicidad hedónica-economicista. 

Se podría decir que el amor adulto y maduro "no es de nuestro mundo", de nuestro momento histórico... por eso necesita de vida virtuosa. Y, desde mi experiencia profesional puedo testimoniar que... sin apoyo externo es muy difícil de lograr porque los sistemas educativos (directos e indirectos) no nos han formado en el uso de técnicas de registros, de auto-evaluación y de análisis de nuestros comportamientos; en consecuencia somos fácilmente manejables por "otros", de ahí la conveniencia de que escojamos nosotros a "esos otros" y que no nos los impongan.

La realidad que irá cambiando porque somos vida = cambio, nos confrontará, también, con expresiones de
  • El amor sufriente y sado-masoquista que tiene como base, expresiones étnico-culturales, religiosas, políticas, legales y económicas y que también exige virtud, pero no mancomunada ni en alternancia recíproca sino en relación de mayor-menor, superior-inferior, absoluticidad-relatividad; en suma, la exigencia de la virtud se le impone a la persona dependiente por cuya relación, se establece en ella, la consciencia del deber...(cultural, religioso, legal, económico, de paternidad, etc.) sin llegar jamás a ser, realmente,(por falta de libertad intelectual, emocional, legal, económica, ancestral, religiosa, etc.) "vínculo intelectivo-volitivo-libre" y está siempre marcado por el sufrimiento que engendra la esterilidad como persona y la muerte.
Ningún argumento étnico-cultural, religioso, político, legal o económico librará a la parte de la pareja considerada inferior,  de la-s muerte-s, ni siquiera las obligaciones-emocionales de compasión, bondad, solidaridad o de caridad, porque con ellas sólo se logra reforzar en el dominador -siempre maltratador- la consciencia psicopática de hacer un bien a la víctima.

Librarse de estos condicionamientos por uno-a mismo-a no es fácil y sólo lo consiguen personas excepcionales, dotadas de estructuras caracterológicas con mucha riqueza (recibidas genéticamente), que se transformará en rebeldía inteligente, mansedumbre activa y astucia aguda y que les permitirá librarse de los condicionamientos históricos (personales o étnicos) sin hacer daño a los demás y sin hacerse daño a ellos-as mismos-as.  Las personas dotadas de estos caracteres son pocas.
Las vivencias del amor sufriente y sado-masoquista también son reforzadas por presiones educativas (directas e indirectas) y puedo testimoniar que... sin apoyo externo es muy difícil que las personas así condicionadas logren liberarse de los opresores, abusadores, maltratadores y de sus sagaces maneras de esclavización, persecución, intimidación y asesinatos (fisiológicos, psicológicos y psico-somáticos que son los más dolorosos porque son de larga duración). 

Estas personas requieren, para su liberación, reeducarse = salir de sí mismas e ir hacia otras personas a las que -real y eficientemente- puedan ellas ayudar y así reconstruirse.  Si se quedan en la recepción de ayuda... repetirán para con el "agente liberador" la misma relación de dependencia que hayan podido tener con su abusador-a, primero-a. Y fácilmente el liberador (terapeuta, acompañante espiritual, nueva pareja, etc.) se convertirá en el-a nuevo-a opresor-a, en el-la nuevo-a esclavizador-a.

Lo antedicho es la explicación de dos experiencias contrapuestas: 
- la eficiencia de los grupos terapéuticos en los que "los pacientes" aprenden que la historia vivida no anula sus potencialidades, oportunidades y fortalezas, que sólo las ha aletargado... y que pueden ser libres de otros, de su historia y de sí mismos 
- la elección de una nueva pareja que, con el correr del tiempo, se percibirá como casi idéntica a la primera, con la alarmante convicción y expresión de ..."no tengo suerte en el amor"

La clave para cambiar la relación sadomasoquista estriba en el logro del amor  adulto y maduro que nos pronostica "paz diferente" a la que nos ofrece el mundo de la publicidad hedónica-economicista.




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